viernes, 21 de abril de 2017

+ Carta a él.


Hace una semana que partiste.
El dolor se intensifica a medida que pasa el tiempo. Siempre supe que el día que esto ocurriese, mi mundo se derrumbaría... Pero así y todo, nunca hubiera estado preparada para todo lo que vendría después. Ahora recuerdo por qué recurría a toda vía de escape tiempo atrás: No soporto el dolor emocional.

No estoy entera, tengo la cabeza en cualquier lado. Me desmorono. Tu ausencia me parte el corazón, no puedo disimularlo. Me quiebro en todos lados, cualquier lugar me recuerda algún momento con vos. Y sí, si no me soltaste la mano desde que nací. Sé que suena egoísta pero 21 años no alcanzaron, me hubiese gustado compartir con vos más momentos de mi vida. 

Siempre que me desmoronaba vos me pedías que aguante, decías que como sea saldría adelante y seguramente esta no hubiera sido la excepción. Lo estoy intentando, pero es muy difícil convivir con esta angustia que me perfora los pulmones y me asfixia. 

Te hubiese dado mi corazón de haber podido. Te extraño tanto, pá. Lo único que me consuela es saber que al fin encontraste la paz y el alivio que tanto te mereces. Sé que algún día nos vamos a volver a ver en un mundo mejor, pero mientras tanto no te olvides que te amo y que siempre voy a estar orgullosa del padre que fuiste para mi.

miércoles, 22 de marzo de 2017

+ Take me to the place I love.

No sé si algún día voy a poder superar lo que fue este viaje. Siento que volvimos cargados de una energía impresionante, sé que algo cambió. Lo bien que hace al alma viajar, conocer culturas distintas. Llenarte lo pulmones de aire puro y sal. Respirar vida. Quisiera poder cerrar los ojos y sentir esa sensación hermosa de ser arrastrada por la corriente, sentir el calor del sol en mi cara, encontrarme flotando y perdida en mis pensamientos. Perdida en el mar, interrumpir ese momento y levantarme. Sentir la arena en mis pies y el viento en mi pelo. Sentir que todo está bien así. Creer en lo real que es, en que existe. Que existe ese lugar y que existe estar bien. Pero en su lugar, abro los ojos y veo nublado, mis ojos arden de nostalgia y un nudo en la garganta. Siento frío y en lugar de respirar, suspiro. En la realidad otra vez, la que no me gusta tanto, la que no me deja conectarme conmigo misma. En casa otra vez.